sábado, 5 de junio de 2010

Humberto Vélez, el performer encargado de renovar el Pompidou

El artista panameño diseñó un espectáculo "poético-acuático" para el museo que, a 33 años de su apertura, busca atraer al público joven.

AFUERA. El panameño propuso algo inusual en instituciones culturales de Francia: salir del recinto del museo.

Danza callejera, poesía urbana, rap, hip hop y deportes acuáticos: el panameño Humberto Vélez unió todos estos géneros en un espectáculo "poético-acuático" creado para el parisino Centro Pompidou, el museo más visitado de Francia, cuyo reto ahora es atraer a los jóvenes al arte.

Tras 33 años de haber sido inaugurado, "el desafío para el Pompidou es ahora cómo atraer a los adolescentes", declaró Mauricio Estrada Múñoz, un comisario del Centro Nacional de Arte y Cultura Georges Pompidou, que abrirá en octubre próximo un espacio dirigido a los jóvenes.

En esa búsqueda, el centro parisino se puso en contacto con Vélez (Panamá, 1965), un artista soñador y nómada que se especializa en trabajar con grupos y comunidades locales (artistas, atletas, músicos, artesanos) en proyectos y "performances" en diferentes países de América, Europa y Asia.

El panameño propuso al Pompidou algo inédito en instituciones culturales en Francia: salir del recinto del museo y convertir a los jóvenes en potagonistas del arte, explicó Estrada Múñoz, que dirigirá el "Espacio Ado" del Pompidou.

"Quería romper con la idea tan arraigada de que el arte está alejado de la gente y que el Pompidou es un castillo de clase, como Versalles", explicó Vélez, que ha presentado sus "performances", filmes e instalaciones en Chile, China, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, España, Panamá, Perú, Rumania, Gran Bretaña y Estados Unidos, entre otros países.

Estrada Muñoz, un colombiano que ha estudiado arte en universidades de Suiza, admitió que la idea de Vélez provocó algunas reticencias entre responsables del Pompidou, pero que otros abrazaron su proyecto.

El panameño, que hace tres años osó subir a 100 boxeadores a un ring en la Galería Tate de Londres, concibió para el Pompidou una "performance acuático-poética" en una piscina en el río Sena, con jóvenes de París y de los suburbios pobres.

El espectáculo efímero -sólo se presentó el pasado fin de semana en la hermosa piscina Josephine Baker - reunió músicos de rap, bailarines de hip hop, poetas jóvenes, nadadores y clavadistas. Todos ellos jovencitos y ninguno de artista profesional.

"Esta es la primera vez que el solemne Pompidou salió de su recinto y buscó el diálogo con grupos de jóvenes, que muchas veces rechazan el arte por ser elitista", enfatizó Vélez. "Claro que fue un riesgo, pero el arte, si no toma riesgos, no es arte", señaló.

Para este "cabaret acuático", los jóvenes construyeron junto con Vélez un escenario narrativo basado en sus propias experiencias.

Mezclando natación sincronizada, clavados y polo acuático con danza, poesía y música, los jóvenes rindieron homenaje a la cantante negra Josephine Baker y a su lucha por la justicia y libertad en Estados Unidos, donde nació en 1906, y en Francia, donde se radicó en los años '30 y donde murió en 1975.

"La Baker" -a quien el escritor Ernest Hemingway calificó de la mujer "más sensacional que alguien jamás vio" - luchó en su país contra la segregación racial y se unió a la resistencia francesa, durante la segunda guerra mundial.

"El tema de la libertad, de ir contracorriente, es candente para los jóvenes, en Francia y en todos los países. Y para algunos de ellos, el haber sido protagonistas de un acontecimiento artístico como éste les hará, creo, ver la vida, la creación y el arte de otra manera", dijo el artista panameño.


Fuente: AFP.

Hallan en Australia pinturas rupestres que serían las más antiguas del mundo

Retratan al genyornis, un animal extinto. Esa imagen sería vital para fechar el grabado. Se calcula que tendría, aproximadamente, 40 mil años.

Por: Victoria De Masi

LA PINTURA, realizada sobre una roca, tiene tonos ocre y muestra dos aves prehistóricas.

Un grupo de científicos australianos estima haber encontrado las pinturas rupestres más antiguas ­hasta ahora conocidas­ en la llanura de la Región de Arnhem, al norte de su país. La figura tiene como protagonistas a dos pájaros que habitaron esa zona hace 40.000 años. Para preservar el dibujo, no quisieron dar detalles de la ubicación de la roca y esperan el resultado de los estudios radiocarbónicos para determinar la fecha exacta de su creación.

Las aves, que no tenían capacidad de vuelo, están pintadas en color ocre y se cree que llegaron a medir 2,5 metros de alto. Pero más allá de las características de este animal prehistórico, la energía del equipo está puesta en averiguar cuándo fueron plasmadas esas imágenes en la roca. Eso llevará tiempo porque hace sólo un mes que están trabajando en el lugar, uno de los tantos de Australia donde se encontraron reliquias del arte rupestre. "La arqueología de ese país es muy importante. Se han identificado sitios con pinturas de gran antigüedad, comparable con la del Paleolítico europeo", indica Mercedes Podestá, investigadora del Instituto Nacional de Antropología y Presidenta de la Comisión de Investigación del Arte Rupestre de la Sociedad Argentina de Antropología.

Si llega a demostrarse que la pintura encontrada tiene unos 40.000 años, en el ranking de antigüedad quedarían atrás los grabados descubiertos en 2005 en la cueva de Vilhonneur, al oeste de Francia, que se remontan a 25.000 años. Y más atrás todavía las pinturas rupestres de Lascaux (Francia) y de Altamira (España), que se calcula que fueron hechas hace 14.000 años.

Sobre el método utilizado, hasta ahora, para fechar la pintura, Podestá señala: "En este caso los investigadores relacionaron las figuras con una determinada especie de ave extinta que, según ellos, desapareció hace 40 o 50.000 años, y así establecen que ésas figuras serían de la misma antigüedad. Esta forma de datar es muy relativa porque puede existir un error al interpretar, en base a un dibujo o pintura, la asignación a una determinada especie animal".

De todas maneras, argumenta, este tipo de vestigio arqueológico brinda muy rica información sobre los habitantes que lo produjeron.

Explica María Pía Falchi, también del Instituto de Antropología Argentina y especialista en Arte Rupestre: "No sólo puede conocerse el tipo de prácticas cotidianas que llevaban a cabo los pobladores, como por ejemplo a través de las escenas de caza de los animales que ellos consumían y sus hábitos de recolección, sino también sobre sus ritos y prácticas religiosas. En Australia se encontraron, por ejemplo, representaciones de seres míticos".

Natalia Carden, arqueóloga e integrante de la división Arqueología del Museo de Ciencias Naturales de La Plata, agrega que hay varias técnicas para dejar grabadas figuras en las rocas. "Se puede grabar la piedra o preparar pintura con distintos pigmentos, arcilla y grasa.

Muchos de los motivos hallados en Australia son similares a los de la Patagonia porque usaban la técnica del negativo, como las huellas de la cueva de las manos, en Santa Cruz", amplió.

Los científicos sólo dieron una pista sobre el lugar exacto hallazgo: a la reserva indígena donde está la roca ­advirtieron­ sólo se puede acceder en helicóptero. Quieren preservarlo de curiosos.

Anahí Berneri: "El vínculo con la maternidad ya no es tan instintivo"

En Por tu culpa, la cineasta se escuda en el conflictivo tema del maltrato familiar para hablar de otra violencia, la que genera la falta de límites a los hijos. Un thriller doméstico centrado en las madres del siglo XXI.

Por: DANIELA KOZAK

CULPABLES. El trailer de la pelícua en la que Berneri desmitifica algunas ideas y preconceptos sobre las mujeres.

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"Pueden acusarte de algo terrible", dice el trailer. Y eso es lo que le pasa a la protagonista de Por tu culpa. En su tercer largometraje, Anahí Berneri, la directora de Un año sin amor (2005) y Encarnación (2007), se ocupa de la violencia en los vínculos familiares. Erica Rivas interpreta a Julieta, una madre joven en plena crisis de divorcio, que intenta volver a trabajar desde su casa y no sabe poner límites a sus hijos pequeños. Una noche en que el padre no fue a buscarlos y ella tiene que terminar un trabajo, el más chico se lastima mientras juega a lo bruto con su hermano. Julieta va con los nenes a una clínica privada, pero como las explicaciones que da son confusas, el pediatra sospecha de ella y no la deja llevárselos a casa. " Si bien el tema del maltrato infantil es parte de la trama –señala Berneri en la entrevista con Ñ-, también es una excusa para hablar de otro tipo de violencia, invisible, que tiene más que ver con los límites. Un golpe visible deja ver otro tipo de infierno, más chiquito e íntimo, que a veces por cotidiano nos parece normal".

Definida por la propia directora como un "thriller doméstico", Por tu culpa es una película tensa, en la que uno espera que en cualquier momento pase lo peor. Berneri se apoya en la estructura genérica de los thrillers con un falso culpable para generar suspense a partir de una situación cotidiana. Presentada y elogiada en el Festival de Berlín, la película confirma el talento de la directora y ofrece un gran trabajo actoral de Erica Rivas.

¿Cómo surgió la idea de la película?
La imagen disparadora surge en un asado entre amigos. Una madre contó que uno de sus hijos se había lastimado en un accidente doméstico, y cuando fue a una clínica le empezaron a hacer preguntas, sospechando de ella. Fue un disparador que me sirvió para reflexionar acerca de la culpa, la maternidad, y la mirada social sobre la maternidad hoy en día. Tenemos ideas o preconceptos que no se ajustan a la realidad de muchas mujeres, sobre todo de mujeres profesionales que salen a trabajar. El vínculo con la maternidad ya no es tan instintivo o cercano como era en otros momentos, y eso genera culpa, falta de límites, roles que no están claros.

¿Julieta es un reflejo de las madres de tu generación?
Sí, para mí Julieta es muchas madres. Esta película me resulta muy cercana. Yo tengo dos hijos chicos, y uno muchas veces, más que culpable, se siente víctima, haciendo lo mejor que puede con los hijos. Julieta hace lo que cree que está bien para ellos, pero la situación que vive la desborda.

¿Por qué decidiste condensar la acción en una sola noche?
Para evitar los subrayados. La película habla de temas muy ideológicos que, al condensarse en una sola noche, dejan ver la punta de un iceberg. El resto lo completa el espectador, porque al ser una película que muestra un personaje cercano, identificable para una generación, no genera ese alejamiento de 'a mí esto nunca me puede pasar, yo no soy así'. La gente sale con ganas de hablar de su familia, de lo difícil que es, con la sensación de que no hay una respuesta. Estamos haciendo camino al andar, y en muchos aspectos nos equivocamos.

La película está narrada desde el punto de vista de Julieta, y a medida que avanza se cierra cada vez más sobre ella. ¿Por qué?
Para transmitir identificación. La idea no es juzgarla, sino transitar un camino con ella. La mirada social se transforma en un murmullo, lo que dicen los demás, lo que piensan los demás de ella, pero eso queda fuera de lo que ella realmente es. De hecho, la vara con que la miden no es la de las madres de hoy. Va a la comisaría y le preguntan '¿Usted trabaja?, ¿Cuántas horas lo deja solos?, o el médico le pregunta '¿Usted los estaba mirando?' Ese concepto de la madre omnipresente, que está al cuidado de los chicos, poniéndole el cuerpo constantemente, no es el tipo de maternidad que vive Julieta, ni muchas otras mujeres. Pero en nuestras cabezas sigue existiendo esa madre como ideal y como fantasía, tanto para hombres como para mujeres. Y para las instituciones también, es la propaganda del polvo para lavar la ropa.

¿Cómo fue el trabajo con los actores?
Trabajamos muchísimo con Erica Rivas y con Rubén Viani (que interpreta al padre de los chicos) para construir el vínculo con los nenes, porque hay uno de nueve años y otro de dos. Ellos son realmente hermanos, así que ahí ya había un vínculo creado, y una violencia inherente a ese vínculo, pero había que construirlo con los padres, sobre todo la cercanía física, porque la película es muy física. Trabajamos con María Laura Berch, que es una coach de niños, pero no fue el trabajo clásico: estudiar la escena o que sepan la letra, sino jugar y crear un vínculo físico y afectivo para que eso se transmitiera en la pantalla. Improvisamos mucho, pero para llegar siempre a la escena que estaba escrita.

Por tu culpa es tu tercera película. ¿Cómo la ves en relación a las anteriores?
Siento que es una película más cercana, pero a la vez sigo hablando de lo mismo: de la mirada social. Tanto el personaje de Encarnación, que era una ex vedette, como el de Un año sin amor, un HIV positivo, gay, sadomasoquista en los '90, eran personajes marginales. Como había una fuerte identificación y personajes excluyentes, al transitar con ellos la película, uno iba rompiendo la cáscara del monstruo, conociéndolos. Acá me parece que pasa lo contrario: uno se identifica rápidamente con el personaje, y cada vez lo ve más extraño, descubre

Juan Carlos Distéfano: "La escultura es como un matrimonio de décadas: uno protesta pero sigue"

Las obras, de fuerte contenido político, reflejan medio siglo de trabajo y una vida dedicada al arte. Hoy se inaugura, en la Fundación OSDE, una restrospectiva del artista plástico.

Por: Mercedes Pérez Bergliafa

KINDERSPELEN, 2006 (adelante). "El mudo", 1973 (derecha). "Telerañas", 1974

Impacto. Y mucho. Esto es lo que se siente al entrar en la exposición del escultor Juan Carlos Distéfano, que abre hoy en la Fundación Osde. Son más de ochenta obras que abarcan cincuenta años de producción, una vida de trabajo, la vida de uno de los más grandes artistas argentinos.

"Se trata, sin dudas, de uno de lo mayores referentes de la escultura argentina", comenta María Teresa Constantín, curadora de la exposición y coordinadora de la Fundación Osde. "La expresividad que logra en las figuras, la síntesis entre la materia y la forma, la unidad ética y estética de su trabajo y de su vida ... Sus esculturas tienen la capacidad de que, al contemplarlas, cada uno las vaya cargando con lo que tiene dentro, con sus propios pensamientos y sus sentimientos." Para dejarlo bien claro, Constantín cuenta una anécdota: "Durante los días previos a la inauguración pasó algo inusual: todos lo que tuvieron contacto con las obras quedaron muy impresionados. Tal es así, que los guardas que recibieron la obras embaladas, algunas de las cuales vinieron en una especie de "jaulitas" de madera, me llamaron asombrados diciéndome que habían llegado unas jaulas con animales, cuando, en realidad, eran las mismas obras, llenas de expresividad, de emotividad, de colores." En esta gran retrospectiva, hay obras de todos las épocas del artista. Desde las primeras que realizó en su vida, como "Puño" y "Cabeza" (de 1968) hasta "La Urpila", basada en la famosa pintura del santiagueño Raúl Gómez Cornet y terminada hace meses, este mismo año. Es dueño de una técnica elaboradísima, tanto que algunos trabajos le han llevado más de un año y medio. A cambio, la resina epoxi, su material, le entrega transparencias que nadie consigue.

Las esculturas están expuestas de modo que se las puede contemplar en conjunto. "Son trabajos para mirar caminando", explica a el mismo Distéfano en me- dio de la sala. "Yo quisiera que se circule a su alrededor; la escultura es para recorrerla."

­ Sus últimas obras son homenajes a los viejos pintores de La Boca, a Cúnsolo, a Lacámera, Victorica ... ¿Por qué?

­-Ellos son artistas que amo profundamente, son absolutamente extraordinarios. Son como mis abuelos; tengo un amor particular por estos pintores que parece que se hubieran olvidado, sobre todo en el caso de Lacámera, que es un pintor enorme, en el que no importa lo que representa sino cómo lo representa. Es muy sugerente, muy metafísico: si pinta una pera, la pera es mucho más que una pera.

El de los viejos pintores es un tema que lo entusiasma a Distéfano. El lo explica así: "Pasa que lo que yo quiero, en realidad, es ser pintor y no escultor, ¿te dás cuenta?", pregunta y se ríe. "Pero ocurre después que uno empieza a modelar y es una sensación muy fuerte, muy curiosa, que ya no podés abandonar. Yo ya no puedo escapar de la escultura; es como en matrimonio de décadas, uno protesta pero se sigue."


­-¿Es verdad eso que dicen, que usted hace una obra social, de compromiso? ¿Está de acuerdo?

­-Yo no elijo los temas sino que los temas me eligen a mi. Es un deseo directo que siento, que hace que quiera, necesite hacer algo.
Por otra parte, las obras tienen que valer por las formas mismas, no por los motivos. Al espectador no le interesa todo eso, le interesa lo que a él lo mueve.


-¿Está nervioso ante la inauguración de una muestra tan grande?

­-Nervioso no, ¡estoy desnudo! ­se ríe­ Porque esto que puede verse es lo que yo soy. Uno mira las obras y se auto-evalúa: hay cosas que hice bien, otras que hice mal, o que me gustan más o menos...

Por otro lado, es muy gratificante que a alguien le pase algo con las obras de uno, que logren moverle algo dentro. Si eso llegara a pasar, ya con eso estoy hecho", reflexiona, pensativo y humilde, el maestro escultor.

Geografía de las tierras en disputa

TERRITORIOS DEL NORTE ARGENTINO

Un estudio sobre la distribución del territorio en el norte argentino alerta sobre las consecuencias socioeconómicas que este inequitativo reparto provoca. No se trata sólo del acceso a la tierra, sino también a los recursos naturales.

Por: MARTIN W. PRIETO

Ya en pleno festejo del Bicentenario, habría que preguntarse si siempre fuimos la misma Argentina envejeciendo, o muchas argentinas diferentes atadas con el hilo del deseo. En nuestra corta pero profusa historia obedecimos a varias interpretaciones antagónicas de lo que es y lo que debe ser la Argentina. Una forma de ver esto es a través de los modelos hegemónicos de desarrollo. En el último medio siglo pasamos de forjar una paciente industria nacional al vértigo del neoliberalismo y la apertura indiscriminada a la manufactura extranjera. Si bien todos los modelos políticos han buscado el desarrollo, muchas veces sus premisas estaban diseñadas más para negarse unas a otras que para integrarse, y la palabra ha quedado al vuelo del diccionario político de turno. Hoy, en el mapa internacional somos un país subdesarrollado, o, según una terminología más gentil, en vías de desarrollo, derrotero que compartimos con naciones tan dispares como Arabia Saudita, Laos y Brasil.

Quizás estemos secretamente sellados por la ignominiosa profecía (cada año refutada) de que la Argentina está condenada al éxito.

Será que en el fondo lo que nos condena es la saturación de territorio fértil y otros recursos naturales. Este imperativo fuerte que pesa sobre el destino nacional dirige la atención a una necesidad de pensar cómo concebimos el territorio y qué idea de desarrollo queremos impulsar.

El desarrollo y sus lógicas en disputa en el territorio del norte argentino (Ciccus) es una compi- lación de trabajos de investigadores en varias disciplinas, que tratan la problemática del desarrollo territorial y las políticas públicas que involucran a los sectores pobres rurales en las provincias de Misiones, Salta y Jujuy. El proyecto fue organizado por los economistas y geógrafos Mabel Manzanal y Federico Villarreal, en el marco del programa de Economías Regionales y Estudios Territoriales (PERT).

El libro recorre las disputas y los discursos sobre el uso y la significación de la tierra entre los diferentes actores sociales. El territorio es visto aquí como una entidad política e histórica, como un hecho natural de inmensa textura sociocultural. Justamente es en esta apertura de sentido que se debe comprender la lucha por la apropiación material e intelectual del territorio.

En el primer artículo, Mabel Manzanal desarrolla el marco teórico y problemático que guiará los subsiguientes artículos, y deja la siguiente pregunta "el desarrollo, ¿puede verse separadamente de la dominación y del poder que implica el control de los territorios en cuestión?", concluyendo que las disputas en torno al desarrollo estarán dadas siempre dentro de una estructura de negociación asimétrica: "las propuestas de política pública que vinculan territorio y desarrollo ignoran en sus considerandos la existencia de una relación de poder desigual entre los actores intervinientes".

El Estado, como sostiene el antropólogo John Gledhill, no renunciará a su prerrogativa de ser la única fuente de legitimidad y de fuerza en su territorio, por ello intentará que toda lucha sea siempre interna, política y centrada en categorías legales.

La del territorio, entonces, no es solamente una lucha por el acceso interesado a un recurso natural sino por la resistencia a una perspectiva impuesta. Es de las premisas capitalistas, ciertamente no las únicas que existen, que depende lógicamente la idea de que la tierra pueda ser "propiedad privada".

Esta cuestión se trata en el artículo "Territorio en disputa: reflexiones acerca de los discursos que legitiman la propiedad de la tierra en el chaco salteño". Allí se analiza el proceso histórico por el cual los wichis se ven despojados de la tierra que habitan por no poseer títulos de propiedad. Esta etnia, que consideraba la tierra como una dádiva sagrada, habitó y usó estos territorios antes de la llegada del Estado nación, y sus parámetros de apropiación les eran tan extraños como inadmisibles. Más que una cuestión legal, lo que está en juego aquí son dos representaciones de la tierra, una como parte de la ontología divina para los wichis y otra como neutro hecho físico para la empresa capitalista. La diferencia es que para los wichis, toda negociación y toda lucha asume inicialmente una pérdida, ya que deberá pasar por los mecanismos de legalidad y de representación exigidos por el Estado. Deberán traducir su reclamo a un discurso ya prefabricado y comprensible como el de "conservacionismo cultural y ambiental".

La oposición titánica entre cosmovisiones es así reducida a una cuestión de titularidad del territorio dentro del Estado.

Las relaciones entre poder, desarrollo y territorio son exploradas en otros casos, como el de la desarticulación de los modelos de desarrollo agrario y turístico en la Quebrada de Humahuaca, o el conflicto sobre una mina de uranio en los Valles Calchaquíes, en Salta. En este conflicto territorial subyacen dos modelos de desarrollo, uno exclusivamente económico e inmediato impulsado por las autoridades y las empresas, y otro de tipo ecológico, que ve el desarrollo como una racionalidad sustentable y a la explotación de uranio como una amenaza a la naturaleza de los valles.

¿Dónde va lo que muere en Internet?

Sinónimo de novedad, la Red es, paradójicamente, un lugar ideal para fantasmas y zombis. Páginas que ya no existen y blogs sin actualización conviven con lo ultramoderno.

Por: Darío Rojo

CHATARRA TECNOLOGICA El autor de esta nota enumera una serie de fantasmas que navegan en Internet.

Como sucede con muchos elementos provenientes de la tecnología –sean estos inmaculados gadget o electrodomésticos hogareños– al contemplarlos, paradójicamente o no, es posible ver en su mismo volumen una marca tan fuerte de su futura decadencia que a veces el ojo ansioso superpone su casi inevitable destino futuro. Por esta razón, más de una persona cuando ve un ipad ve un objeto antiguo, desmarañado y obsoleto. Situación que no conspira contra la belleza o utilidad del objeto, pero que sí lo sitúa definitivamente en un universo de otra polaridad. En esta especie de paranoia de superposición visual que permite ver los objetos iluminados por su aura de decadencia, también los hay con la marca de la eternidad como un tren o una bicicleta, que parecen atravesar las capas temporales brillando en la pátina de óxido que vigoriza su osamenta. Quizás, este envejecimiento instantáneo sólo se deba al incipiente desarrollo y coincida con las palabras de Jean Cocteau: "Nada se parece más a una casa en ruinas que una casa en construcción."

Internet que por distintas razones suele utilizarse como sinónimo de novedad o al menos como una de sus sinécdoques más habituales, es una de las construcciones que mejor disimula su edad. De manera que con una cintura admirable maneja su anacronismo y su chatarra haciéndola casi invisible. Y con anacronismo no me refiero a lo temático, a los sitios sobre dinosaurios culturales, extremidades del festival de San Remo, clubes de cetrería, o revanchas capitalistas sobre objetos de consumo de la infancia. Sino a la tecnológica –entendida sobre todo como lenguajes de programación– que la anima y al caudal de información que la abastece, coronada por la premisa de la constante actualización, que a veces deviene en exhaustividad, y a veces sólo en cambio frenético. Y a las manufacturas que han quedado sin mantenimiento como viejos robots que han sido abandonados por sus creadores en un universo compartido.

Vintage o chatarra

Mirando un poco más en profundidad, y sin necesidad de propensión al pensamiento mágico, podemos concordar, que no es que Internet parezca un sitio ideal para fantasmas o zombis, sino que efectivamente lo es y no lo parece. Que tanta vida y actualización sólo puede estar acompañada por su contraparte, el elemento muerto.

Basta iniciar la tarea que a una buena parte de los usuarios de Internet cultiva con plumero en mano, la de ordenar los favoritos –o marcadores– y comprobar la cantidad de páginas que ya no existen, por reubicación o por simple ausencia, y con ello la cantidad de sitios que han desaparecido para toda la eternidad virtual.

El blog, dejando de lado las bondades de las plumas, reflexiones y caterva de confesiones individuales, en lo visual impuso el dominio puro de las plantillas. Soluciones de diseño discretas e uniformes en las que verter la información. Este hecho, que nada tiene de negativo, tiene también su pasado: el de un diseño que estaba dividido en dos grandes clases, la del diseño profesional y las páginas personales, en las que usuarios con mínimos conocimientos de HTML y una gran necesidad de trasmisión habitaban la red con chafalonías creadas por ellos mismos o importadas desde otras páginas o sitios que las proveían gratuitamente. Gif animados, títulos en 3 D, marquesinas, palabras que se movían en la página con torpeza, íconos repetidos para las páginas en construcción, etcétera, eran los involuntarios emblemas de estas construcciones electrónicas.

Aún quedan, aún producen cierta ternura. Aún se diferencian de los sitios oficiales con el candor del orgullo clasista, la mayoría enclavadas sin actualización desde tiempos inmemoriales. Páginas del Renacimiento, de la Baja Edad Media, de la incipiente Revolución Industrial, páginas que han sobrevivido guerras y que aguardan nuevas.

Cuando se habla sobre los hacker o los delitos informáticos el concepto de ingeniería social siempre tiene un lugar privilegiado. Pero a veces la caída de un sitio nada tiene que ver con competencias tecnológicas. Hay sitios que sencillamente han dejado de ser actualizados por razones empresariales o humanas. Los hay personales y también aquellos, que sin llevar la marca de Caín del diseño amateur, por el contrario, con un diseño que puede sobrevivir a las modas de unas décadas y con tecnología bastante superior, igualmente han quedado sin mantenimiento. Por ejemplo yugop.com. El sitio pertenece al diseñador japonés Yugo Nakamura y dada su naturaleza todavía conserva cierto aire vanguardista. En él hay ciertas herramientas o mecanismos utilizables en la construcción de páginas web, a medio camino entre el webart y catálogo de destrezas, pero el último trabajo es de 2007. En tiempos de Internet, han pasado más de un obispo y caído varios dictadores.

Otro sitio, dibujosanimados.com , que sin relación calidad-novedad ha quedado en estado de criogénesis dejó en su vidriera unos dibujos animados sublimes: "los flequillos salvajes". Ostenta todo lo que tiene que ver con su existencia en el pasado como un verdadero catálogo de la chatarra: su copyright "Todos los derechos Reservados © Cybrel Corp. 1999-2003". Sus llamadas de "nuevo" señalando el resumen argumental por venir. Sus formularios y botones antiguos, sus fondos de pantalla, etcétera. Tiene, además, un importante elemento extra: también ha sido congelada su expectativa. La de los capítulos por venir. E incluso la esperanza de fundar un nuevo género en el que se planteaba "el primer reality cómic de Latinoamérica en el cual tú decides semana tras semana lo que sucede. Para participar de este viaje deberás tener en cuenta los siguientes puntos: Cada miércoles encontrarás un nuevo capítulo, Al llegar a la última página decidirás cómo continúa la historia. Podrás votar la opción que elijas hasta una vez por día."

Como estos también encontraremos las innumerables páginas de error, el glorioso 404, los dominios disponibles que se ofrecen, páginas reubicadas y sitios que se fueron al tacho junto a designios misteriosos. Y así como desaparecen las empresas, desaparecen las personas.
Este elemento, sin duda un tanto más escabroso, el de los muertos, a veces puede llegar a ser más difícil de detectar, independientemente de la voluntad necrofílica que se aplique. Por lo que se sabe, si alguien muere, su mail seguirá activo. También, entonces, el spam, la confusión, y posiblemente los mensajes del más allá. Si en Internet hay zombis, hay elementos híbridos, y uno de los que podría encuadrar en esta categoría es once-upon-a-forest.com , uno de los proyectos personales de Joshua Davis, una especie de rockstar del diseño web. Nacido en EE.UU. en 1971 en su lista de clientes sólo faltan el Imperio romano y la confederación de planetas libres. Entre los que están: Motorola, Nike, Volkswagen, Sony, Motown Records, HBO y muchos otros. Acuñó el término Abstracción Dinámica para hablar de la combinación de ilustraciones y algoritmos. "Mis creaciones están basadas en la Teoría del Caos. Dibujo. Codifico. Cuando ejecuto mis programas, intento capturar justo ese momento de belleza accidental, congelándolo en el tiempo, esperando a que la lleves adelante con tu propia acción creativa". En su biografía de Twittter dice: "Me gano la vida vendiendo formas y colores."

El primer aspecto anómalo de once-upon-a-forest , y el más básico, es la duda que se instala sobre si el sitio está actualizado o no. Durante mucho tiempo ahí se exponía cada mes, una obra. Al principio poco se sabía del autor, después se supo, y un día la página dio un vuelco para informar sobre las actividades de su creador. Después comenzó lo que vemos ahora, al menos muy parecido, una serie de ilustraciones –van 24; es posible que aumenten–, que van apareciendo al hacer clic en un pequeño botón. Lo peculiar es que traicionando la mayoría de las premisas del webart , sin flamear otros discursos, sin interactividad, sin movimiento, con un único botón, con economía máxima, sin regodeo en la ilustración, sin énfasis en la desviación pictórica, logra una construcción con imágenes que permite que la novedad siga siendo novedad, como una bicicleta. No cualquier bicicleta.

Picasso: hambre en la mirada

El deseo como forma de apropiación del objeto es el eje de este recorrido por la obra del hombre que cambió el arte para siempre.

Por: Alberto Giudici

FIGURA CON BLUSA DE RAYAS. 1949, seis colores sobre piedra.

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Fue un soleado sábado de abril de 1973, a mediodía. Desde Radio Colonia, la voz de Ariel Delgado trajo la noticia. Parafraseando a Neruda, fue como un golpe de océano. Picasso había muerto. Luego, el silencio, el estupor de las cosas. ¿Cómo sería el mundo sin este creador que había marcado a fuego el siglo veinte y que con "Las señoritas de Avignon" había dado una definitiva vuelta de página en la historia del arte? Difícil imaginarlo, en ese momento. El mundo siguió andando, es cierto. Y el arte también: nuevas búsquedas, otros caminos más complejos. Pero Picasso no envejece. Es que en aquel lejano 1907 la fragmentación de la mirada y la ruptura del punto de vista único renacentista, que dieron origen al cubismo, significó una transformación copernicana en la que el tema de la pintura pasó a ser la pintura misma. El arte sería en adelante, su propio objeto. Una realidad autónoma inaugurando el reino de la libertad.

Eso se respira al recorrer las 62 obras que se exhiben en Caseros, en el Museo de la Universidad de Tres de Febrero. La vitalidad arrolladora de Picasso, el permanente hurgar en las formas, incluso cuando a fines de los años veinte inicia lo que se conoce como su período clásico, tan presente en estos trabajos en papel, llevan siempre la impronta revolucionaria del cubismo. Ya no sólo como procedimiento en la desarticulación de las formas, sino como una escritura, una forma de hacer, de respirar. La mirada del deseo, tal el título de la muestra, tiene un eje temático: el cuerpo y esa mirada, la de Picasso, que lo envuelve con su pulsión. Más allá de toda consideración formal –y hay mucho para escribir al respecto– esa pulsión de vida atrapa la del espectador. La línea se vuelve cuerpo, mujer, niño, saltimbanqui; convertida en estela del deseo, perfora la percepción, la interpela, la subyuga.

Hace 22 años, el Ayuntamiento de Málaga adquirió el edificio de cinco plantas, en uno de cuyos epartamentos nació y vivió con su familia hasta fines del siglo XIX. Ahí se instaló la Fundación Pablo Ruiz Picasso-Casa Natal, dedicada en un comienzo a reunir y ordenar la inagotable documentación dispersa en el mundo. Con el tiempo, comenzó a adquirir obras, centrándose en su producción gráfica, dibujos, libros que ilustró y cerámicas. Hoy, el patrimonio alcanza 866 piezas, entre ellas, 45 libros, 223 litografías y 84 dibujos.

El recorte propuesto por Lourdes Moreno, directora de la Fundación y curadora de la muestra con Diana Weschler, sigue una secuencia en que la idea del "deseo" puede verse "como forma de apropiación del objeto" desde un hilo conductor que es el cuerpo humano, preferentemente femenino. La mujer excede su condición de género y es, en Picasso, una suerte de axis mundi alrededor del cual organiza distintos ejes recurrentes a lo largo de su obra.

La mujer-modelo como nexo entre la mirada del creador y la obra creada, convertida en signo es un tema que lo obsesiona y donde a menudo se coloca como un voyeur de sí mismo. Lo observado está en un permanente juego de espejos. Picasso escarba una y otra vez en esta idea-fuerza. De "Salomé" (1905) al "Taller del viejo pintor" (1954), hay infinitas variaciones con citas de los mitos del mundo greco-romano u obras de otros artistas, esos que reverencia. Maravillosa punta seca sobre cobre, "Salomé" es cronológicamente la pieza que abre el recorrido.

Picasso comprime el relato bíblico en una única escena. Ya desnuda, concluyendo la sensual danza de los siete velos, Salomé traza una poderosa diagonal que une la mirada atenta de Herodes y la cabeza ya sacrificada de San Juan Bautista reposando en la falda de la esclava nubia, en un envolvente ritual de miradas. La mirada. El deseo. En esa línea puede verse "El almuerzo sobre la hierba", según Manet, linograbado de 1962. El irreverente lienzo de Manet, que escandalizó en su momento y fue confinado por el propio emperador al Salón de los Rechazados, colocaba en el centro de la escena a una joven desnuda rodeada por cuatro caballeros elegantemente vestidos. El sinsentido era evidente. Y provocativo. Como si sacara a luz la tremenda carga erótica contenida en ese bucólico escenario, Picasso lo transfigura en un sensual juego de arabescos que enlaza las figuras, recorre como una serpentina toda la superficie de la plancha a punto de salirse de sus márgenes. Todo es orgásmico en esta obra maestra.

Entre las muchas perlas de esta muestra, deslumbra la serie de dieciséis planchas titulada Dos mujeres desnudas, realizada entre noviembre de 1945 y febrero de 1946. Las series, según el propio Picasso, le permitían dejar testimonio de la obra como un proceso de decantación formal. Aquí aparecen dos de sus esposas: Dora Maar, recostada a todo lo largo de la secuencia, y Francoise Gilot, para entonces su más reciente pareja, sentada en gesto altivo. Mientras Dora, que remite a las figuras de Tiziano o Giorgone, permanece inalterada, Francoise va rotando y los trazos se vuelven cada vez más sintéticos hasta que a partir de la octava plancha ambas mujeres se liberan de todo accesorio narrativo para ser puro signo formal, enhebrado en un acompasado juego de líneas.

Esa danza tiene un ritmo que no da respiro a todo lo largo del fascinante recorrido por el mundo de Picasso.